Cada niño merece
una familia.
Una infancia se sostiene sobre tres cosas: un sitio seguro donde dormir, una escuela que lleva a un primer trabajo y un adulto que no se marcha. Un niño sin familia las pierde las tres a la vez. MOZG Charity las paga, niño a niño, el tiempo que haga falta.
Cada donación llega entera.
MOZG cubre los sueldos, los servidores y las comisiones del banco, así que no se descuenta nada antes de que la ayuda llegue al niño. Lo que entra es lo que sale, y ambas cifras se publican. Las donaciones abren a finales de año.